formigaroya: In Memoriam
A mi hermano, Leoncio Escartín Otín, fallecido el 5.06.11
Leo, un hombre bueno.
Leo, un hombre tranquilo.
Leo, un hombre leal y comprometido.
Leo, que todo lo arregla. Sólo había una cosa que él sabía que no sería capaz de reparar, el cronómetro que todos llevamos y nos obliga a detenernos para siempre.
Leo, un hombre íntegro y trabajador, desde los 14 años, y sin parar. Haciendo amigos en todos los ámbitos donde ejerció su labor, amigos que, lo sé, están desolados, como lo estamos toda su familia sabiendo que el vacío que deja es imposible de llenar y, para sobrellevarlo, sólo tenemos cuidados paliativos pero, sobre todo, su recuerdo:
Su humor tan especial.
Su predisposición a ayudar y colaborar.
Su carácter sobrio pero cariñoso y acogedor.
Su afán, pese a las continuas dificultades, por sacar adelante a los suyos y sus proyectos.
Su deseo de saber, de aprender y de compartirlo y repercutirlo en los demás.
Su manera de ser, como queriendo pasar desapercibido, porque su vida interior era mucho mayor que cualquier atisbo de notoriedad o, incluso, de dar mal o molestar.
Su lucha infatigable por la dignidad y la justicia –propia y de los demás- aunque sus esfuerzos no se hayan visto muchas veces recompensados.
¡Qué suerte tuvo el CDAN contratando a Leo!
Y… aunque se haya ido demasiado pronto…
¡Qué suerte hemos tenido de tenerlo entre nosotros!
Leo, hermano, no te olvidaremos.
Jesús Escartín Otín. Zaragoza, 6 de Junio de 2011

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